Cocinando en el Delta con Juliana Lopez May

30/6/13

Digo cocinando. Pero bueno, cocinando lo que se dice cocinando no. Cocinó ella, comimos nosotras.
Un día increíble. Esos días de invierno que te dan ganas de salir. Arrancamos tempranito con 3 amigas hasta un embarcadero en el Tigre. Lancha colectiva, y al Delta. Cómo me gusta el Delta...! Es un lugar muy muy especial en mi vida.



















Siguiendo los sabios consejos de Maira de Adorable cuando le consulté para alinear las fotos, y teniendo en cuenta el genial post sobre Consejos para principiantes hice un pequeño re-diseño. Espero que les guste!
Aviso YA: este es un post largo porque fue un día intenso. Muchas fotos, y no tan buenas. Ojalá puedan trasmitir la experiencia y contagiarles las ganas de visitar este lugar, Delta Terra. O de participar en alguna de las clases de Juliana Lopez May. O las meditaciones con Carola Terreni.

Pueden quedarse con estos datos. O seguir leyendo y mirando. Ya no es mi decisión. 
En fin, ya están avisados.


Arranca el viaje. Este buen hombre es quien nos llevó a destino:





















Bajamos en el muelle y caminamos por un sendero hasta llegar a un lugar increíble: Delta Terra. ¡Qué lugar!. Te parte la cabeza. Un shock de pura vida.


En el lugar nos esperaba Juliana. Un lugar divino, vegetación increíble,deck de madera, con una mesa llena de cosas ricas. Nos sirvieron una tisana de manzana y especias que se te caían las medias. No estaba entre las recetas del día, pero conseguimos el tip: jugo de manzana, canela, clavo, cardamomo. Tibiecito. Genial.

Todos, muy educaditos, tardamos unos 3 minutos en atacar.

Estaba todo buenísimo: tostaditas para probar algunos de los nuevos productos de Juliana (el antipasto de zapallo y almendras es tre-men-do). Crostinis de polenta, mini egg salad sandwiches, tomates secos, olivas... yummy!
Con la panza llena y el corazón contento, nos fuimos a clase.
Juliana nos presentó a Tino, un tipo increíble que nos contó la historia del lugar, la importancia de cuidar nuestro Delta y su tarea para fomentar el turismo responsable.
Mucho que aprender.









































Luego las recetas de Juliana: Mandarinada, Pan de calabaza, Sopa de zanahorias, Crostón de cebollas y puerros, Kebabs de berenjenas y cebollas, Mayonesa de remolachas y ajos asados, Tzatziki (pepinos y yogurt, Papas doradas, Crumble de peras y manzanas, Te de cedrón.
Manos a la obra (ella). Con una onda infernal. Era un placer verla conectarse con su tarea, disfrutaba un montón con lo que hacía. ¡Te daban unas ganas de meter mano en los ingredientes! A pesar del aire libre, nos llegaban los aromas de limón, especias, ajo (obvio, el del pepino no).
Y algo muy lindo, a Juliana le sonreían los ojos cuando los aromas se escapaban entre los bártulos.
Seguíamos la clase atentamente, con la tranquilidad de que en un rato íbamos a probar todos esos manjares, je je.





























.

A comerrrrrrr!























































































Riquísimo todo. La sopa no tenía nada que envidiarle a la mía. Bueno, en realidad si: el Crostón garpa como loco.
En fin, panza aún mas llena (menos mal que es una cocina liviana!), corazón mucho más contento, llegó el momento de conectar con la naturaleza. Pequeña charla introductoria de Tino, y a pasear con las guías.
Fotos, fotos y más fotos. Saqué como 380. Literal. Exagerado y literal. Vuelvo a sumergirme en el placer de sacar fotos, de a poco voy recuperando el hábito. No la técnica, pero allá vamos. Me obligué a sacar con la cámara en manual y probar.  Mamma mía, cómo necesito desoxidarme! (en mi defensa debo decir que yo hacía foto en la era analógica... estas cámaras modernas son too much complejas!)



































































Se acaba el paseo. Volvemos al punto de encuentro, tomamos algo fresco, un té (también había mate) y picamos algo más.

La caminata nos devuelve con la sensación de panza menos llena (como para seguir comiendo) y el corazón que estalla.

Este lugar tiene una energía que te traspasa. 
No acaba la cosa, ahora una pequeña meditación a cargo de Carola Terreni
No hay fotos, claro... pero que linda experiencia.
Ahora sí, el cielo con las manos. 
Toda la buena vibra del día encontró su lugar, cómodo, para acompañarnos el resto del día. De la semana. De la vida?

Nos llevamos de acá (ademas de las quichimil fotos) unas recetas riquísimas, técnicas de meditación, las ganas de volver a este lugar mágico. Y la certeza de saber que la vida es bella. Siempre, aún cuando no lo es. Porque es nuestra vida, y vale la pena.
Ahora volver a casa, que lindo! Un poco más de fotos, cómo para no perder la costumbre.
  






















No veo la hora de volver con mis amores (gracias mil E. por cubrirme hoy a pesar de ser el día menos indicado en el universo).


Van los créditos de los responsables de este día genial:

Juliana Lopez May:
http://www.julianalopezmay.com
https://www.facebook.com/juliana.l.may?fref=ts

Delta Terra:
http://deltaterra.com.ar/
https://www.facebook.com/DeltaTerra

Carola Terreni:
http://www.kaladanda.com.ar

3 comentarios :

  1. Que lugar divino!!
    Ya lo apunto para ir con las chicas.
    Me encanta tu blog,sigo pasando.

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  2. Fui a "Un lugar en el arroyo", donde se realizan eventos y salimos desde FOEBA o algo así (abandonado). Qué hermosos lugares tiene el Tigre...en breve lo postearé en mi blog.
    Un beso,
    Laureano

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  3. El Delta, es encantador, soñado!!
    Que lindo post, no conocía este lugar, todas las fotos buenísimas! Victoria

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Hey! gracias por comentar... así me entero qué te pareció el post.

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